Quiéreme
Quiéreme sin condiciones, sin condicionantes, sin condicionales...
Quiéreme con todo y
a la vez con nada.
Quiéreme.
Quiéreme triste, melancólica,
tímida, afligida, apagada...
Quiéreme con mi luz,
con mi sombra, con el alma.
Quiéreme cuando
escribo, cuando no escribo, con ganas, sin ganas.
Quiéreme altiva,
misteriosa, alegre, desatada...
Quiéreme con mis
talentos, mis virtudes, mis defectos, mis lágrimas...
Quiéreme aunque mi
pelo se vista de escarcha.
Quiéreme a
escondidas, en secreto, de madrugada.
Con la ventana
abierta. Con la ventana cerrada.
Quiéreme donde nadie
nos vea,
y cuando todos nos
miren, si quieres, no me quieras.
Quiéreme de día, de
noche y cada calendario maya.
Quiéreme desnuda,
vestida, sin máscaras.
Quiéreme ahora,
después, mañana...
Quiéreme todos los
días.
Incluso cuando no
estés en casa.
Quiéreme así.
Quiéreme entera.
Quiéreme toda, o no
me quieras.
*Este poema forma parte del volumen "Entre Versos y Relatos", de Dácil Rodríguez




Comentarios
Publicar un comentario