Con a de abril
La verdad es que no tengo muy claro si marzo entró, salió y lo que dejó... A veces pasa... Me pasa. Y nada se asienta hasta que comienzo a escribir. Hay personas que usan la puerta de atrás y otras, salen a lo grande... Unas hacen mucho ruido, dan un sonoro portazo y algunas, lo hacen discretamente, en silencio e incluso a hurtadillas en plan ghosting. Marzo se llevó un ciclo de ocho años al tropezarme de frente con la serpiente de cascabel. Y, sin inmutarme, seguí adelante, tan sorprendida como neutra, porque nada en mi interior se revolvió. Y hablé... He cogido un avión y hecho la maleta, observado el Teide nevado desde la ventanilla de la fila 11 y atravesado con incertidumbre la ruta de los volcanes, pues no supe si esa carretera me daría vértigo o tendría que parar. Ante la primera señal de peligro, pensé en dar la vuelta, pero ¿quién dijo miedo? Así que me tocó afrontar. Era peor lo que imaginaba, lo que mi mente anticipaba y, al final, la disfruté tanto que quise volv...


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